He aquí que te doy a probar el primer aljófar. Se condensó en estos versos una mañana de invierno ya lejana. Aunque emplea nombres de antaño habla de un amor presente.Se agapo
Cara me era Briseida, caro de sus mejillas
el arrebol; honor y gloria, ¡me eran caros!
Y bien sabe el Dios, sangre hubiera manado
por mi broncínea espada de su carne ahíta
de no mediar Atenea de ojos glaucos.
Apartárate de mí el codicioso Atrida,
estéril fuera el consejo mesurado
de la pertrechada diosa de ojizarco
rostro en nevada cumbre del Crónida nacida
para contener la mi cólera maldita
o de la argéntea empuñadura la mano.
el arrebol; honor y gloria, ¡me eran caros!
Y bien sabe el Dios, sangre hubiera manado
por mi broncínea espada de su carne ahíta
de no mediar Atenea de ojos glaucos.
Apartárate de mí el codicioso Atrida,
estéril fuera el consejo mesurado
de la pertrechada diosa de ojizarco
rostro en nevada cumbre del Crónida nacida
para contener la mi cólera maldita
o de la argéntea empuñadura la mano.
1 comentario:
Hola!!!
Recordes qui va fer el primer comentari al meu blog? He descobert el teu blog a partir del teu perfil. T'animo a seguir endevant en aquesta nova empresa, intentaré anar-la seguint i participant-hi.
Molts petons.
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